Southwest Florida Puerto Rican Chamber of Commerce

We Build Bridges And Not Walls
Additional Chambers
Past Events
Home
About Us
Board Members
P.R. News
Office Location
FAQ
Members/Affil./Sponsors
Contact Us
Program & Application
Site Map
Small Business Admin

COQUI


The coqui (Ko-Kee) is a tiny tree frog that fills the Puerto Rican nights with its melodious song.


Legend has it that there once was an indian chief named Coqui so brave, so good, so powerful that the gods declared he would never be forgotten. they decreed the tiny tree frog to proclaim his name for all time. And so it is, that even till this day  you can hear the coqui singing his way through the night...

               ...ko-kee...ko-kee...ko-kee





Alza pírrica en las pruebas puertorriqueñas

Los estudiantes no llegan siquiera a lograr un 50% de aprovechamiento

 

Por Gloria Ruiz Kuilan / gruiz@elnuevodia.com

Por primera vez desde que se modificaron el año pasado las Pruebas Puertorriqueñas de Aprovechamiento Académico y Evaluación Alterna (PPAA), los estudiantes han mostrado una leve mejoría en su desempeño.Español, matemáticas y ciencias fueron las materias con mejor aprovechamiento, según los resultados correspondientes al año escolar 2009-2010, cuya copia obtuvo El Nuevo Día.Sin embargo, los resultados demuestran que en ninguna de las materias los estudiantes del sistema de enseñanza público del país alcanzan un 50% de aprovechamiento, siendo matemáticas la de peor desempeño. El asunto es preocupante si se considera que el Departamento de Educación (DE) mantiene un acuerdo con su contraparte federal para alcanzar el 100% de aprovechamiento en las materias de español y matemáticas para el 2014 o se exponen a la pérdida de fondos.


En el 2009, el DE modificó las PPAA para hacerlas más rigurosas e incluir una sección de redacción. El DE ha dicho que los resultados de las pruebas del 2008 no son comparables con los del 2009 por ser pruebas distintas. Ese último año, ciencias fue la materia con mejor desempeño (41%), seguida por inglés 40%, español 39% y matemáticas 22%.Sin embargo, la leve mejoría registrada este año, no supera los resultados obtenidos por los estudiantes en el 2008, por lo que continúa ascendiendo el ritmo de escuelas que entran y permanecen en plan de mejoramiento -en el que el plantel trabaja para que haya progreso en la ejecución académica de los estudiantes. Para el 2007, de 1,523 escuelas públicas, unas 749 estaban en plan de mejoramiento. Ahora, transcurridos dos años, la cifra cuenta con 201 escuelas adicionales (950 en total), confirmó el DE. El designado secretario de Educación, Jesús Rivera, no estuvo disponible para reaccionar porque, según su portavoz de prensa, se prepara para las vistas de confirmación que comienzan mañana martes.Esta semana, tanto Rivera como el gobernador Luis Fortuño dijeron que “por primera vez en la historia” el DE logró cumplir con el requisito federal de recibir y entregar los resultados de las PPAA catorce días antes del inicio del curso escolar. De esa forma, los padres, tenían la oportunidad de ser informados con antelación y tomar acción sobre el futuro académico de sus hijos.


Pero la maestra de matemáticas de la escuela elemental, de Santurce, Pedro Gerónimo Goyco, Wanda Meléndez, aseguró que en su escuela los resultados aún permanecen en la caja en la que los envió el DE porque no tienen un director asignado. “En estos momentos no sabemos cuáles son los resultados. Si no hay una persona que discuta las pruebas, que nos diga... (y) llevamos dos años sin que nos den talleres, cómo van a mejorar”, dijo la maestra, cuya escuela lleva seis años en plan de mejoramiento. Las PPAA son los instrumentos de medición que utiliza el DE para determinar el aprovechamiento académico de los estudiantes del sistema público en las materias de español, inglés, matemáticas y ciencias. Las pruebas sólo se le administran a los grados de tercero a octavo grado y undécimo. Son un requisito que exige el gobierno federal a los estados o territorios que reciben fondos federales bajo el programa de Título IA de la ley No Child Left Behind. Los resultados no se miden por notas, sino por cuatro niveles de dominio: prebásico, básico, proficiente (que se aprovecha en algo) y avanzado. Para las pruebas de abril de este año participaron 269,024 estudiantes, según un documento del DE. Hubo aumentos porcentuales en la cantidad de estudiantes proficientes en español, matemáticas y ciencias en todos los grados, en comparación con los resultados del año escolar 2009. Pero en inglés hubo una disminución en los estudiantes proficientes con respecto al año 2009 en los grados de tercero, cuarto, quinto, octavo y undécimo.


El documento revela que la mayor cantidad de estudiantes proficientes está en el nivel elemental en ciencias (cuarto grado), español (tercero, quinto y sexto grado, matemática (tercero, cuarto y quinto) e inglés (tercero y sexto). La mayor cantidad de estudiantes proficientes corresponde a la materia de ciencias (67%) en cuarto grado y matemáticas (65%) en el tercer grado.A nivel Isla los resultados no son tan alentadores: en ciencias un 43% de los estudiantes es proficiente, seguido por español con un 40%, inglés con un 39% y matemáticas con sólo un 25%.


En el 2008 cuando la prueba no incluía ejercicios de redacción, los estudiantes sacaron un nivel de proficiencia de 45% en ciencias, 55% en español, 60% en inglés y 59% en matemáticas.


 Deambulante alega que asesinó a lorenzo

 

Un hombre que está sumariado en la Cárcel Regional de Bayamón en espera de un juicio por asesinato alegó ante las autoridades federales que él mató al niño Lorenzo González Cacho, dijeron ayer fuentes de El Nuevo Día. Su alegación, sin embargo, tiene profundas lagunas y la determinación del Negociado Federal de Investigaciones (FBI) de investigarlas sin discutirlo con el Departamento de Justicia estatal causó molestias en esta agencia. El sumariado Luis Gustavo Rivera Seijo, alias “el Manco”, les dijo a agentes federales que lo interrogaban con relación a otro caso que él mató a Lorenzo cuando entró a la residencia del menor a robar y fue sorprendido por el niño de ocho años. El menor murió la madrugada del 9 de marzo.

Tras presuntamente asesinarlo, Rivera Seijo huyó, se lavó la sangre en una piscina y ocultó el cuchillo con el que alega haber cometido el crimen cerca de la casa.Agentes del FBI fueron a la residencia de Lorenzo y a una casa vecina el viernes a intentar corroborar su testimonio, pero no encontraron evidencia que sustente su alegación. Rivera Seijo les dijo a los agentes dónde había ocultado el cuchillo, pero el arma no apareció. Rivera Seijo, quien está sumariado en la Institución 705 en Bayamón, fue excarcelado por agentes del FBI para que los acompañara a Dorado el viernes, dijeron dos fuentes a El Nuevo Día.


Según las fuentes, el propósito del FBI era corroborar la supuesta confesión de el Manco y entregar la evidencia a las autoridades estatales, quienes son los que tienen la completa jurisdicción del asesinato, pero su versión careció de datos que la sustentaran.

Este diario supo que desde tempranas horas del viernes las autoridades federales se comunicaron con el superintendente de la Policía, José Figueroa Sancha, y con el Departamento de Justicia, específicamente con el fiscal Obdulio Meléndez, ante la ausencia en el País del secretario Guillermo Somoza Colombani, para informarles acerca de sus gestiones.

Finalmente cerca del mediodía se reunieron en la Fiscalía federal por un período de tres horas aproximadamente y allí las autoridades estatales les informaron a los federales que ya ellos habían investigado todos los ángulos con relación al Manco, quien ya había sido vinculado a este caso porque documentos de excarcelación suyos fueron encontrados en el patio de la residencia dos días después del asesinato.


Mientras se llevaba a cabo esta reunión fue que agentes del FBI fueron junto al Manco a la residencia en Dorado del Mar donde vivía Lorenzo junto a su madre, Ana Cacho, y sus dos hermanas de 11 y 5 años.


Evaluando consecuencias

Portavoces del Departamento de Justicia insistieron ayer en que todos los ángulos de la pesquisa han sido corroborados y, aunque no lo dijeron directamente, dejaron entrever su molestia por la entrada en escena de agentes del FBI y el efecto que pueda tener sobre la pesquisa.

“Si (los federales) nos hubiesen informado de la intervención que iban a realizar, nosotros les hubiésemos explicado la extensión de nuestra investigación y estoy segura de que no hubiesen intervenido. Ahora mismo estamos evaluando qué consecuencia, si alguna, tendrá esta intervención de las agencias federales”, dijo ayer la fiscal Wanda Casiano, quien dirige la pesquisa del asesinato de Lorenzo.


El Departamento de Justicia ha mantenido en todo momento que no hay evidencia de que alguien de afuera de la casa de Lorenzo haya entrado en la residencia la noche en que el menor fue asesinado. La alegación de Rivera Seijo contradice radicalmente esos planteamientos.

Los estatales y federales volvieron a reunirse ayer en las oficinas de la Fiscalía federal para discutir el caso Lorenzo, pero ninguna de las partes quiso dar detalles sobre lo discutido.

“La reunión fue solicitada por mí y estuvimos reunidos por un largo periodo de tiempo. No solo se habló del caso de Lorenzo, sino que se habló de otros casos, porque siempre estamos en colaboración y formamos un solo equipo. Aunque siempre cada uno haciendo las funciones que nos compete. Eso hay que dejarlo claro”, declaró Somoza Colombani.


El Secretario de Justicia evitó entrar en los detalles de la reunión y sobre su malestar por las movidas que hizo el FBI el viernes. “Ya eso se habló y seguiremos hacia adelante. Seguimos en pie de lucha combatiendo el crimen y la delincuencia”, puntualizó.

La fiscal Casiano dijo que en esta situación el FBI “no actuó como un equipo” con el Departamento de Justicia.


“Nos sorprendió la intervención que ellos hicieron el viernes. Estamos conscientes de que cuando hay jurisdicción dual trabajamos como un equipo. En este caso ellos no trabajaron como un equipo con nosotros, al no informarnos de la intervención que iban a realizar”, afirmó.